Massa activó la segunda fase del plan para seducir a La Cámpora y evitar cortocircuitos durante la campaña
Sergio Massa logró su objetivo. Por el que siempre trabajó. Ser candidato a Presidente, aunque en el peor momento. Por esa razón, debe sumar y nunca restar. Ahí está el problema. Debe lograr que el kichnerismo duro, representado mayoritariamente en La Cámpora, le dé sus votos sin importar las cuentas pendientes de la época en que prometía barrer a los ñoquis de esa agrupación. No es poco lo que logró hasta el momento: el apoyo de Cristina y Máximo Kirchner. Como suele decirse, no los une el amor sino el espanto, con la posibilidad de sufrir una dura derrota en manos de [Leer más]
