{"id":6712,"date":"2018-07-02T07:03:08","date_gmt":"2018-07-02T10:03:08","guid":{"rendered":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/?p=6712"},"modified":"2018-07-01T19:23:56","modified_gmt":"2018-07-01T22:23:56","slug":"como-fueron-las-ultimas-horas-de-juan-domingo-peron","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/archivos\/6712","title":{"rendered":"C\u00f3mo fueron las \u00faltimas horas de Juan Domingo Per\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"row\"><\/div>\n<div class=\"row\"><\/div>\n<div class=\"row\"><\/div>\n<div class=\"row\"><\/div>\n<div class=\"row\">\n<div><strong>Por\u00a0<a class=\"author-name\" href=\"https:\/\/www.infobae.com\/autor\/adrian-pignatelli\/\" rel=\"author\">Adri\u00e1n Pignatelli<\/a><\/strong><\/div>\n<div class=\"element element-rawhtml col-xs-12\">Cuando Juan Domingo Per\u00f3n regres\u00f3 definitivamente al pa\u00eds, el 20 de junio de 1973, ya estaba seriamente enfermo. Un incipiente c\u00e1ncer de pr\u00f3stata, p\u00f3lipos, enfisema y una insuficiencia renal eran algunas de las complicadas afecciones que lo ten\u00edan a mal traer.<\/div>\n<\/div>\n<p>Sus m\u00e9dicos, conscientes de la situaci\u00f3n, armaron un equipo conformado por profesionales de distintas especialidades, quienes se turnaban en guardias rotativas tanto en Gaspar Campos primero como en la residencia presidencial de Olivos, cuando Per\u00f3n accedi\u00f3 a la primera magistratura.<\/p>\n<p>La primera crisis importante de Per\u00f3n en el pa\u00eds ocurri\u00f3 el 18 de noviembre de 1973, cuando fue salvado de un edema agudo de pulm\u00f3n. Si bien el cardi\u00f3logo le hab\u00eda solicitado evitar las emociones violentas, sinti\u00f3 el impacto del ataque del Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo a la guarnici\u00f3n militar de Azul el 19 de enero de 1974, a tal punto que en las ceremonias oficiales de los d\u00edas siguientes, como un gesto de reivindicaci\u00f3n, apareci\u00f3 vestido con su uniforme militar. Durante la conmemoraci\u00f3n del 1\u00ba de mayo, desde los balcones de la Casa de Gobierno mantuvo un \u00e1cido contrapunto que ser\u00eda la ruptura definitiva con Montoneros. &#8220;Qu\u00e9 pasa, qu\u00e9 pasa General, que est\u00e1 lleno de gorilas el gobierno popular&#8221;, cantaban los militantes. Per\u00f3n, refiri\u00e9ndose al apoyo de las organizaciones sindicales, les contest\u00f3: &#8220;Hoy resulta que algunos imberbes pretenden tener m\u00e1s m\u00e9rito que los que durante veinte a\u00f1os lucharon&#8221;. Los montoneros terminaron abandonando la plaza. Tal vez eso explica por qu\u00e9 el viejo general ten\u00eda sobre su mesa de luz una pistola y, junto a su cama, un arma larga. Seg\u00fan refiri\u00f3 su bi\u00f3grafo, Pav\u00f3n Pereyra, desde los hechos de Ezeiza, ten\u00eda miedo que los montoneros quisieran asesinarlo. &#8220;Uno nunca sabe&#8221;, repet\u00eda.<\/p>\n<p>Dos hechos contribuyeron a\u00fan m\u00e1s a minar su salud. Uno fue el 17 de mayo, cuando realiz\u00f3 una visita de inspecci\u00f3n a la Flota de Mar, a bordo del portaaviones 25 de Mayo, donde estuvo expuesto a las bajas temperaturas. Y el otro fue el viaje que realiz\u00f3 al Paraguay, el 6 de junio, a fin de limar asperezas en las negociaciones que ambos pa\u00edses manten\u00edan para la construcci\u00f3n de una represa hidroel\u00e9ctrica. Per\u00f3n arrib\u00f3 a ese pa\u00eds a bordo de un barco, mientras la ca\u00f1onera Asunci\u00f3n que lo hab\u00eda llevado al exilio en 1955 lo saludaba con 21 ca\u00f1onazos. Fue recibido por una multitud, mientras soportaba bajas temperaturas y una persistente llovizna.<\/p>\n<p>Cuando, dos d\u00edas despu\u00e9s, se reuni\u00f3 con Ricardo Balb\u00edn \u2014la \u00faltima vez que lo har\u00edan\u2014 el l\u00edder radical lo reconvino por haber hecho ese viaje. Per\u00f3n le respondi\u00f3: &#8220;Mire, Balb\u00edn, yo le dije una vez, s\u00e9 que estoy agotado, apurando los d\u00edas que me quedan y que esto lleva al fin, que es el morir. Estoy haciendo todo lo contrario de lo que debe hacerse en este estado de salud y de \u00e1nimo, pero tengo conciencia de esto&#8221;.<\/p>\n<p>El 12 ser\u00eda su \u00faltima aparici\u00f3n p\u00fablica, enfundado en un sobretodo con cuello de piel, en los balcones de la Plaza de Mayo: &#8220;Deseo que Dios derrame sobre ustedes todas las venturas y la felicidad que merecen. Les agradezco profundamente el que se hayan llegado hasta esta hist\u00f3rica Plaza de Mayo. Yo llevo en mis o\u00eddos la m\u00e1s maravillosa m\u00fasica que, para m\u00ed, es la palabra del pueblo argentino&#8221;.<\/p>\n<p>El 15 de ese mes, su esposa Isabel viaj\u00f3 a Espa\u00f1a. Tres d\u00edas despu\u00e9s, Per\u00f3n sufri\u00f3 un nuevo edema y, tras los informes cada m\u00e1s alarmantes que los m\u00e9dicos le hac\u00edan llegar, adelant\u00f3 su regreso para el 28 de junio.<\/p>\n<p>El s\u00e1bado 29 sufri\u00f3 una descompensaci\u00f3n. Al mediod\u00eda, celebrar\u00eda sus dos \u00faltimos actos de gobierno. Primero, firm\u00f3 la aceptaci\u00f3n de la renuncia de H\u00e9ctor C\u00e1mpora como embajador y pidi\u00f3 que en el decreto &#8220;no se agradezcan los importantes y patri\u00f3ticos servicios prestados&#8221;, como era forma. La pluma perfor\u00f3 el papel, ya que cuando lo rubric\u00f3, lo hizo apoyando la hoja en un almohad\u00f3n. Luego, Isabel asumi\u00f3 la presidencia. Seg\u00fan S\u00e1enz Quesada, la modista Ana de Castro empez\u00f3 a coser el vestido negro que usar\u00eda Isabel en las exequias.<\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana del 1\u00ba de julio, preocupaba su aspecto. Este, al ver el semblante del doctor Pedro Cossio, brome\u00f3: &#8220;No me gusta nada su cara, doctor; debe cuidar esa ci\u00e1tica que le impide andar derecho&#8221;.<\/p>\n<p><strong>\u00bfBalb\u00edn presidente?<\/strong><\/p>\n<p>La versi\u00f3n la obtuvo Heriberto Kahn, un periodista muy bien informado que por entonces trabajaba en el diario La Opini\u00f3n. Es la siguiente: en la ma\u00f1ana del lunes 1\u00ba, Per\u00f3n hab\u00eda pedido consultar al secretario legal y t\u00e9cnico de la presidencia, doctor Gustavo Caraballo, a fin de estudiar la posibilidad de que, a su muerte, el poder pasase directamente a Ricardo Balb\u00edn. Ante el sorpresivo planteo, Isabel guard\u00f3 silencio, pero L\u00f3pez Rega protest\u00f3, diciendo que era inconstitucional. Caraballo tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 las enormes dificultades legales que deber\u00edan sortearse. M\u00e1s tarde, el propio Per\u00f3n le dijo a Caraballo que dejase de lado la propuesta.<\/p>\n<p>Sin lugar a dudas, le preocupaba el desempe\u00f1o de su esposa al frente del gobierno. &#8220;Ahora llega el momento de demostrar que ese aprendizaje no fue tarea in\u00fatil ni desaprovechada\u2026 Nunca tomes una decisi\u00f3n importante sin consultar a Balb\u00edn&#8221;, le aconsej\u00f3.<\/p>\n<p>Isabel hab\u00eda llamado para ese mismo d\u00eda a una reuni\u00f3n de gabinete de ministros en Olivos. &#8220;\u00bfJusto hoy tiene que ser?&#8221; pregunt\u00f3, contrariado. La reuni\u00f3n se desarroll\u00f3 en la planta baja y Per\u00f3n estaba en el primer piso. De todas formas, todos simulaban tratar los temas de agenda, aunque estaban pendientes del desenlace.<\/p>\n<p>A las 10.15, el padre H\u00e9ctor Ponzio le suministr\u00f3 la extremaunci\u00f3n y, cinco minutos despu\u00e9s, un grito de la enferma encendi\u00f3 la alarma. Per\u00f3n se quejaba de no poder respirar. Estaba sufriendo un ataque card\u00edaco. El cardi\u00f3logo Augusto Ceara le introdujo un cat\u00e9ter. &#8220;D\u00e9jeme morir, hijo&#8221;, le rog\u00f3.<\/p>\n<p>En un momento dio la impresi\u00f3n que retomaba el ritmo card\u00edaco. Fue cuando L\u00f3pez Rega le dijo a Ceara: &#8220;Si lo sac\u00e1s, te hago conde&#8221;. &#8220;Ministro, qu\u00e9dese tranquilo, que esto es muy grave y complejo, pero estamos haciendo lo necesario&#8221;, respondi\u00f3 Ceara, seg\u00fan se relata en el libro Los secretos de los \u00faltimos d\u00edas de Per\u00f3n.<\/p>\n<p>A las 13.15, se lo declar\u00f3 oficialmente muerto. El certificado de defunci\u00f3n, firmado por los doctores Pedro Cossio, Jorge Taiana, Domingo Liotta y Pedro Eladio V\u00e1zquez, indicaba que Per\u00f3n &#8220;ha padecido una cardiopat\u00eda isqu\u00e9mica cr\u00f3nica con insuficiencia card\u00edaca, episodios de disritmia card\u00edaca e insuficiencia renal cr\u00f3nica, estabilizadas con el tratamiento m\u00e9dico. En los recientes d\u00edas sufri\u00f3 agravaci\u00f3n de las anteriores enfermedades como consecuencia de una broncopat\u00eda infecciosa. El d\u00eda 1\u00ba de julio, a las 10.25, se produjo un paro card\u00edaco del que se logr\u00f3 reanimarlo, para luego repetirse el paro sin obtener \u00e9xito todos los medios de reanimaci\u00f3n de que actualmente la medicina dispone. El teniente general Juan Domingo Per\u00f3n falleci\u00f3 a las 13.15&#8221;.<\/p>\n<p>Una hora m\u00e1s tarde, Isabel lo comunicaba al pa\u00eds por cadena nacional. &#8220;Con gran dolor debo transmitir al pueblo el fallecimiento de un verdadero ap\u00f3stol de la paz y la no violencia&#8221;.<\/p>\n<p>Cuando, a la tarde, Ricardo Balb\u00edn concurri\u00f3 a Olivos, Isabelita le dijo: &#8220;Doctor, el general me hablaba tanto de usted. Todav\u00eda esta ma\u00f1ana lo hizo largamente&#8221;.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, se ofici\u00f3 una misa de cuerpo presente en la Catedral y de ah\u00ed fue llevado al Congreso Nacional, donde se lo vel\u00f3 hasta el 4. Lo despidieron Benito Llamb\u00ed, en representaci\u00f3n de los ministros; por los senadores y los diputados, Jos\u00e9 Antonio Allende y Ra\u00fal Lastiri; Miguel \u00c1ngel Bercaitz, por la Corte Suprema de la Naci\u00f3n; el teniente general Leandro E. Anaya, por las Fuerzas Armadas; Carlos Menem, en nombre de los gobernadores; Ricardo Balb\u00edn, por los partidos pol\u00edticos &#8220;este viejo adversario despide a un amigo&#8221;; Duillo Brunillo y Silvana Rota, por el Partido Justicialista; Lorenzo Miguel, de las 62 Organizaciones; Adelino Romero, de la CGT, y Julio Broker, por la CGE.<\/p>\n<p>Posteriormente, fue trasladado a la cripta de la iglesia Nuestra Se\u00f1ora de la Merced, en la residencia de Olivos. Otra historia comenzaba.<\/p>\n<p>fuente:www.infobae.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Por\u00a0Adri\u00e1n Pignatelli Cuando Juan Domingo Per\u00f3n regres\u00f3 definitivamente al pa\u00eds, el 20 de junio de 1973, ya estaba seriamente enfermo. Un incipiente c\u00e1ncer de pr\u00f3stata, p\u00f3lipos, enfisema y una insuficiencia renal eran algunas de las complicadas afecciones que lo ten\u00edan a mal traer. Sus m\u00e9dicos, conscientes de la situaci\u00f3n, armaron un equipo conformado por profesionales de distintas especialidades, quienes se turnaban en guardias rotativas tanto en Gaspar Campos primero como en la residencia presidencial de Olivos, cuando Per\u00f3n accedi\u00f3 a la primera magistratura. La primera crisis importante de Per\u00f3n en el pa\u00eds ocurri\u00f3 el 18 de noviembre de 1973, cuando <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/archivos\/6712\" title=\"C\u00f3mo fueron las \u00faltimas horas de Juan Domingo Per\u00f3n\">[Leer m\u00e1s]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":5,"featured_media":6713,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":""},"categories":[18,6],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/peron-520x245.png","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p9fihK-1Kg","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6712"}],"collection":[{"href":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6712"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6712\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6714,"href":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6712\/revisions\/6714"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6713"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6712"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6712"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/dsrmedios.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6712"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}